Ferrocarriles en Andalucía: unos por otros…

Ferrocarriles en Andalucía: unos por otros…

septiembre 27, 2019 0 Por Rafael Sanmartin
  • La Junta y el Gobierno llevan un año enredados en como llegar al acuerdo para reconstruir el enlace ferroviario transversal

Hace un año las lluvias se llevaron un tramo del ferrocarril Sevilla-Bobadilla-Antequera, lo que dejó incomunicadas esta ciudad por tren con las de Málaga, Granada y Almería y con todas las poblaciones intermedias. En un trabajo “ejemplar”, la junta de Andalucía, todavía en manos del PSOE, decidió regalar a ADIF el tramo Osuna-Pedrera, lo que dejaba inútil toda la obra ya realizada entre Sevilla y Santa Ana y el actual, de PP-Cs-Vox, tomó la decisión de abandonar completamente la infraestructura, completamente nueva y ya construida. Entre todos lo mataron…

Sin embargo, un año después de la pérdida del tramo de vía, no ha habido ningún acuerdo de cesión por parte de la Junta ni el gobierno lo ha recepcionado, por lo que la vía férrea sigue cortada y el trayecto entre Osuna y Bobadilla ó Antequera se hace en bus (que el bus “es diver”, decía la publicidad, tiempo ha). Así que el servicio ferroviario, ya de por sí deficitario a más no poder, se hace más deficitario aún porque el gobierno no quiere gastarse el dinero en reparar el tramo siniestrado. O, incluso, mejor aún, terminar las vías del nuevo trazado y electrificarlo, obra que, sin necesidad de AVE reduciría el trayecto Sevilla-Málaga en una tercera parte del tiempo de recorrido anterior al corrimiento de tierra, y en algo más el recorrido Sevilla-Granada.

Pero eso es un beneficio para Andalucía y los gobiernos centralistas, ya sean del PSOE o del tripartito, son contrarios a la posibilidad de vertebrar Andalucía. Ambos consideran “peligroso” que las ciudades andaluzas puedan comunicarse con facilidad. Que los habitantes de unas zonas de Andalucía puedan conocer y trabar confianza con los de otras, porque eso supondría que desaparezcan las diferencias artificiales, promovidas desde esos cuatro partidos y empiece el entendimiento. Se comprende que esos partidos centralistas consideren negativo la unión de los andaluces. Se comprende desde su punto de vista plenamente imperialista y colonialista. Pero por eso mismo, con más motivo, Andalucía tiene el deber de combatir esa política y exigir aquello que Andalucía necesita, que, en este caso, es una comunicación normal entre sus ciudades. Eso es algo que los andaluces podemos conseguir y el próximo día 10 de noviembre tenemos una ocasión única para obligarlos a abandonar su tarea de división y enfrentamiento, su política de alejar las ciudades andaluzas para impedir el conocimiento y el respeto mutuo.