¿Quien puede romper España?

  • «Sanchez, para gobernar España, se rodea de quienes no quieren ser españoles». Dice la reacción

La reacción sigue mandando en esta «patria» de apátridas económicos, que la tienen siempre en la voz y su dinero en Bahamas, o en Suiza. O en Gibraltar, será que, incapaces de recuperarla, al menos procuran mantenerla. «Para gobernar España, Sánchez se rodea de quienes no quieren ser españoles», dice la reacción. Esto es el IBEX contra el IBEX, que a rio revuelto ganancia de pescadores. ¿Qué hace Casado, que hace la derechona cobarde,siempre enemiga de sacar al pueblo de la pobreza, pues lo importante es el «botín» que les puede dar un cargo de asesores con elevado sueldo, pero sin necesidad de despacho? ¿para qué lo quieren? ¿Qué hacen preparando golpes de Estado a lo «moelno», sin sacar al Ejército, en el que tampoco confían, pues se ha quedado muy a su izquierda?

Esta investidura está siendo más una «embestidura». “España se rompe” es la amenaza permanente de derecha y ultraderecha; del Bi-partito, pues Cs ya pinta poco. “Romper” España para tan “finos” intérpretes políticos es que la gente pueda decidir su futuro; que las comunidades puedan gobernarse a sí mismas, que se pueda acabar un centralismo capaz de llenar los alrededores de “la capi” de autopistas por las que, después de hacerlas se obliga a indemnizar a las constructoras por el vacío de los peajes. “Romper” España es poder viajar por la península para negocios o por asueto, sin tener que pasar obligatoriamente por “la capi”. “Romper España” para el trogloditismo nacional es recuperar las riquezas propias y volver a industrializar Andalucía. No. Se equivocan; romper España es convertir Andalucía en desierto industrial por voluntad de los gobiernos de esa España cuya rotura anuncian con tanta insistencia como falsedad, desierto provocado para favorecer la creación de capitales en otras comunidades y que la entrada de grandes empresas europeas acabe con el comercio local.

Romper España es tener que ir a “la capi” si se quieren conocer los miles de tesoros artísticos y arqueológicos sustraídos a Andalucía para exponer en sus museos. Para enriquecerse con un turismo cultural también sustraído a Andalucía. Confunden a propósito: España no se puede romper porque ya la han roto quienes acusan a los demás de romperla. España está rota por las grandes diferencias económicas, por la utilización de las riquezas culturales, históricas y económicas de unos, para engrandecimiento de otros. España la rompió el presidente que impidió a dos multinacionales americanas instalar sus fábricas de vehículos en Andalucía. La rompe la discriminación, el desprecio con que todavía hoy, desde el gobierno, le escuela, la publicidad, y muchos medios de comunicación, en especial la TV, se desprecia Andalucía. España no la rompen las autonomías, ni las falsas declaraciones de independencia. La rompe un Tribunal incapaz de mantener su independencia, al exagerar cargos para reclamar una extradición, pero desde tribunales independientes sólo consiguió la negativa; un Tribunal que quiso retrasar y retrasó la libertad de varios presos; pero no ha conseguido impedirla. Siempre para aumentar el ridículo y la imposibilidad de obtener confianza en su sistema jurídico. Esos comportamientos son los que rompen España. Los que la han roto, no hay más, por más vueltas quieran darle.

Y, si se descuidan los tribunales en su retraso provocado, acabarán viendo nula la sentencia del 14 de octubre. Si eso “rompe España” es obligado plantearse quien la rompe. Un Estado no puede avanzar creyéndose en la Edad Media, en la estimación de poseer la única verdad, en el poder de dominar al mundo. Ahora estamos muy lejos de aquello; demasiado lejos, por desgracia para quienes la rompen, y por suerte para los injustamente acusados de romperla. Las decisiones de tribunales independientes son mucho más aceptables que las de un poder jurídico apegado al poder político, cuando no dependiente de él. Ahora resulta que la impresionante deuda, con sus aún más impresionantes intereses, que gravan y casi imposibilitan la recuperación, mientras los bancos y grandes empresas obtienen el mayor beneficio de la historia, no es culpa de quien se endeudó, ni de quien cambió la Constitución a su antojo para beneficios de banqueros especuladores, sino de quienes todavía no han empezado a gobernar. ¿Le quedará cuerda al dúo (Cs ya cuenta muy poco), para lanzar nuevos anatemas? La elevación de los salarios a un nivel de mínima decencia, tampoco puede romper España, también es incapaz de amenazar la estabilidad; sólo podría arañar débilmente los escandalosos beneficios de las grandes empresas. ¿Por qué insisten en engañarnos?

La “traición a España”, con tanto énfasis pregonado por barbudos semblantes moriscos vergonzosamente avergonzados de su origen, que, ya en pleno siglo XXI utilizan el odio a lo andaluz y a su pasado para disimularlo, no viene más que de ellos mismos. De quienes apoyan la discriminación, por género, por nacimiento, por el color de la piel, por ingresos, por situación social. De quienes apoyan la discriminación entre comunidades gestionada desde el acendrado centralismo que propugnan. De quienes apoyan el poder oligopólico de la banca y del IBEX. Quienes defienden el impago de impuestos por grandes empresas, pese a sus beneficios brutales, en vez de propugnar el castigo por negar esos ingresos al erario público y por amenazar con trasladarse a otro país si aquí se le intentan cobrar unos impuestos normales. España la rompen quienes viven de subvenciones, de altísimos sueldos para enfrentar a la gente, quienes defienden a los especuladores con la esperanza de alcanzar, a su retirada, un sueldo aún más sabroso por figurar como consejero-asesor de alguna de esas evasoras por ellos defendidas.

Es imposible romper España. Ya la han destrozado ellos.

1 thought on “¿Quien puede romper España?

Responder a Manuel Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *