Gobierno y Junta juegan al desacuerdo para no reparar el ferrocarril transversal de Andalucía

Gobierno y Junta juegan al desacuerdo para no reparar el ferrocarril transversal de Andalucía

noviembre 6, 2019 0 Por Rafael Sanmartin
  • Ambos “juegan” a la greña, poniéndose inconvenientes mutuos para no poner en servicio la comunicación ferroviaria Este-Oeste

Echarse mutuamente la culpa parece lo más rentable para que la casa siga sin barrer. El gobierno acusa a la Junta de que “lo que le ofrece no es suficiente para reparar el tramo de vía destruido por la lluvia en Aguadulce, hace ya casi dos años. La Junta insiste que lo que pretende es ahorrar a ADIF la reconstrucción de la infraestructura. Pero ¿Por qué razón el ahorro siempre tiene que darse en Andalucía? Y ¿Por qué ahorrar significa dejar de prestar un servicio imprescindible? Al Gobierno le corresponde poner en marcha el tramo de vía dañado por el temporal, que ya va para dos años que los viajeros tienen que hacer en autobús el trayecto Osuna-Santa Ana. A la Junta le corresponde cumplir con su deber y terminar la infraestructura del recorrido Sevilla-Santa Ana, para establecer una comunicación ágil Málaga Sevilla y poner en marcha el corredor central Huelva/Cádiz-Sevilla-Granada-Almería.

Lo lamentable es que en un juego de “y tú más”, las comunicaciones ferroviarias en Andalucía sigan siendo las peores de la península. Es una vergüenza el trato que, tanto el gobierno de España como el de Andalucía, otorgan a esta Comunidad. Ya ni siquiera se molestan en simular el mínimo interés Ahí está el camino, terminado hasta Santa Ana, a falta sólo de la infraestructura eléctrica, y el abandono voluntario a que la Junta lo ha sometido, al renunciar a ponerlo en marcha. El paso siguiente, para sellar de forma indeleble ese abandono, la ocasión “calva”, fue ofrecer a ADIF un tramo de diez kilómetros de esa infraestructura pagada por los andaluces, para ahorrarle la reparación del trayecto dañado. Pero sobre todo -hay que insistir- para borrar toda posibilidad de que alguna vez pueda recuperarse un trazado tan necesario, si no para AVE, siquiera para un Velocidad Alta (V.A.), capaz de prestar un servicio digno a las poblaciones grandes, medias y pequeñas de su triple recorrido.

Si, desde que el corrimiento de tierras se llevó parte de las vías, la empresa estatal se hubiera puesto a reconstruirlo, ya hace muchos meses que el servicio estaría recuperado. Pero han jugado vergonzosamente a tirarse los objetos a la cabeza, mutuamente. ADIF no tiene por qué ocupar diez kilómetros de vía de alta velocidad para ahorrarse el arreglo de unas vías que constituyen un peligro latente y necesitan esa y muchas reparaciones más. Y la Junta de Andalucía jamás debiera haber cometido el tota desprecio a los andaluces de abandonar la comunicación rápida y segura entre Sevilla y Granada.

Se comprende que ni al Gobierno ni a la Junta le interesa que las ciudades andaluzas gocen de buena comunicación, porque eso puede suponer mejoría en la relaciones y en la economía. Pero que sean tan descarados clama al cielo. Clama al cielo y a la conciencia de los andaluces, que ya debiera haberse despertado.