Sanlúcar y Sevilla, unidas por la historia

Sanlúcar y Sevilla, unidas por la historia

septiembre 22, 2019 0 Por Rafael Sanmartin

La nueva réplica de la Nao Victoria, quedará amarrada junto a la Torre del Oro como Museo de la Primera Vuelta al Mundo

De las cinco naves que partieron del Puerto de Sevilla sólo pudo volver una. Con una tripulación diezmada y enferma a causa de los enfrentamientos y de los contratiempos surgidos en la aventura. De ellos fue el mérito de haber demostrado que la Tierra es redonda. De haber dado una vuelta al mundo y haber ampliado el siglo de los descubrimientos, con el conocimiento de Oceanía, de cuya existencia nadie tenía noticias en Occidente. Quizá los nativos habrían preferido seguir siendo desconocidos, quizá lo que la “civilización” occidental les aportara no les compensara lo que perdían de la suya propia. Pero este es otro tema. Muchos conservan sus costumbres, a veces como recuerdo de su pasado, adaptados a la actual forma de cultura sin olvidar sus raíces. Y lo que vino después, en cuanto a colonialismo no fue responsabilidad de la flota salida de y vuelta a Sevilla un año después, ni era enfrentamientos lo que aquellos marinos buscaban.

El reino de Castilla, reflejado en lo que sería desde entonces “las Españas”, perdió el Imperio en 1898, después de una Administración centrada en extraer cuanto pudiera, en especial de Filipinas. Tan escaso fue el trabajo de integración, que allí aceptaron la anglicanización del nombre, cambiando la “f” por un oportunista “ph”, aunque a Estados Unidos deban aún menos que al Estado español. “Los americanos nos engañaron“, murió diciendo Diosdado Macapagal, presidente filipino anterior al dictador Marcos.

La expedición buscó ser un encuentro de paz, aunque no la encontraron en su periplo: no era fácil convencer por igual a todas y cada una de las naciones y tribus con que debieron pactar o enfrentarse en su camino. La celebración del V Centenario, también busca resaltar lo que de positivo pudiera tener esa I Circunnavegación, su aportación a la paz y a la ciencia del momento. Su espíritu constructivo, pese a que la “constructividad de hace cinco siglos tuviera sus diferencias con la actual, tanto en positivo como en negativo.

La Nao, terminada de construir en los astilleros sevillanos, quedará anclada como Museo de aquella epopeya, mientras la primera réplica surca ya el Océano desde que hace pocos días salió de Sevilla he hizo su escala en Sanlúcar, para repetir el viaje, esta vez sin enfrentamiento alguno, en un reconocimiento a todos los lugares en que recalaron la primera vez. Está siendo construida por la Fundación Nao Victoria, mientras la Junta de Andalucía mantiene su boicot a la ciudad de Sevilla, a la que intenta orillar de la celebración, ante la mirada complacida, cobarde y cómplice, quienes, en su obsesión por dividir Andalucía, intentan enfrentar a las dos ciudades que siempre fueron una, porque las unia y las une lo más sagrado que puede tener una ciudad: el Puerto. El Puerto de Sevilla y Barra del Guadalquivir une a esta ciudad y a Sanlúcar de Barrameda, ciudades entre las que jamás pudo ni siquiera atisbarse el menor conflicto, y las une desde hace muchos siglos. Más de veinte, más de treinta, cuando cerca de la actual Bonanza se alzaba el Santuario del Lucero, para avisar de los barcos que se acercaban a la desembocadura, con más motivo a los que intentaban cruzar “la barra”.

Sanlúcar y Sevilla no han tenido nunca conflicto ni deben tenerlo. Por eso el burdo intento de la Junta de Andalucía de volcar la celebración en la ciudad que fue final del Puerto para ignorar a la que es principio del mismo, no pasa de ser otra acción despreciable de quienes desprecian a una ciudad, en este caso Sevilla. Andalucía no es una entelequia. Andalucía son sus seiscientos ochenta municipios y los que el capricho de un legislador incompetente dejó fuera cuando trazó las provincias de forma caprichosa, más aún, arbitraria. Sanlúcar y Sevilla, Sevilla y Sanlúcar, deben continuar conjuntamente la celebración del V Centenario. Porque, a pesar de la Junta y del Ayuntamiento de la capital, ni hay motivos para el enfrentamiento ni lo ha habido nunca. Ni la hazaña de la circunnavegación pudo ser obra de otra entidad, que no fuera el puerto que unía y une a ambas ciudades. La flota que comenzó la vuelta al mundo salió de Sevilla, del Puerto de Sevilla y Barra del Guadalquivir, del que Sanlúcar formaba parte, e hizo la natural parada técnica en la desembocadura. El mismo recorrido, inverso, que haría la Nao superviviente, para parar en Sanlúcar de Barrameda, al principio del Puerto y terminar en Sevilla. La Junta podrá tergiversar lo que quiera, manipular lo que pueda, pero los hechos son inmutables.

foto: la Nao Victoria recién salida de Sevilla en dirección a Sanlúcar, para repetir la vuelta al mundo